Referentes de 20 empresas de diversos sectores de la economía participaron esta mañana de la charla “Oportunidades, planetas alineados, economía estancada y confianza debilitada” en la que el reconocido economista presentó su mirada sobre los factores externos e internos que pueden cambiar el rumbo de la economía argentina.
Arriazu resaltó que la clave del rumbo económico es la generación de confianza y evitar las políticas pendulares. En ese marco, dividió su diagnóstico en dos grupos de eventos. Entre los favorables mencionó mejoras macroeconómicas como la eliminación del déficit fiscal, la reducción de la inflación, la baja del riesgo país y la reducción de regulaciones. Además, resaltó el crecimiento en energía, minería y agro, a lo que se suma el potencial de la industria del conocimiento. Entre los mixtos o desfavorables, señaló el rezago en actividades como la construcción, el comercio y la industria, el impacto dispar de la apertura económica -negativo en algunos sectores y positivo, pero retardado, en otros— y la baja del tipo de cambio real, que consideró inevitable y cuyas consecuencias pueden atenuarse.

A continuación analizó el impacto del clima y de los precios internacionales sobre la producción y las exportaciones agrícolas. En esa dirección, mencionó que el clima fue favorable en 2025/2026, con un crecimiento de los rendimientos del 18,8%. El resultado: una cosecha récord, con una suba de volumen del 21,4% y un incremento de valor de USD 8.000 millones. Para la cosecha 2026/2027, Arriazu proyectó menor siembra de trigo pero subas en girasol y soja, con el Niño como factor climático a monitorear.
El siguiente punto de su exposición fueron la minería y la energía, sectores con superávits que superaron ampliamente las estimaciones. En el primer semestre, el superávit energético fue USD 2.522 millones mayor al del mismo período del año anterior, con el petróleo en valores de entre 86 y 102 dólares por barril entre abril y junio. Además, resaltó que el pleno funcionamiento del oleoducto a Punta Colorada durante 2027 permitiría elevar las exportaciones de petróleo de 135 a 225 millones de barriles, con un impacto adicional de entre USD 7.000 y 10.000 millones. En minería, el incremento de exportaciones en el primer semestre ya superó los USD 2.000 millones, impulsado por litio, oro y plata; para 2027 se sumará el inicio de las exportaciones de cobre.
Los superávits récord en el frente externo fueron los siguientes puntos de la charla. La balanza comercial acumula un saldo positivo de USD 13.923 millones en lo que va del año, frente a USD 2.762 millones en el mismo período del año anterior. Arriazu planteó que, de sostenerse la tendencia, el saldo podría llegar a USD 28.000 millones, un nivel sin precedentes en la historia argentina. La cuenta corriente también se acercaría a un superávit de USD 10.000 millones. El economista resaltó la baja del riesgo país y analizó el horizonte de vencimientos de deuda.
Sobre el final de su charla dedicó unos minutos a la evolución de las expectativas, a través de los indicadores de confianza en el gobierno y de confianza de los consumidores, y su relación con la campaña electoral de 2027. En ese sentido, para el cierre retomó el título de su exposición y sostuvo que la Argentina tiene por delante una gran oportunidad y también el desafío de generar confianza y evitar políticas pendulares.
En VALO proponemos a nuestros clientes espacios de análisis para que puedan conocer el contexto en el que operan y tomar mejores decisiones de negocio.


